Skip to Content

Somos una Comunidad de Aprendizaje

La educación es un proceso dinámico y abierto a la comunidad, una posibilidad privilegiada para realizar procesos de aprendizajes y avanzar en la configuración de la persona y un elemento fundamental del cambio social.


El Colegio busca ser una Comunidad de Aprendizaje donde cada uno/a aprende tanto desde su rol de educador como de estudiante. Este prendizaje se desarrolla en una interacción constante, de reflexión acción y de  acción reflexionada.


Ser una Comunidad de Aprendizaje implica:



  • Estar en diálogo permanente con el contexto.

  • Situar al alumno/a en el centro de la acción pedagógica.

  • Conformar un cuerpo docente y técnico con sólida formación en un clima de reflexión pedagógica, búsqueda conjunta y formación continuada.

  • Generar espacios de diálogo y aprendizaje en la articulación de la fe y las culturas en un horizonte de solidaridad.

  • Generar climas y estilos cálidos y humanos, fortalecedores del encuentro, de la construcción colectiva y del acompañamiento integral del alumno/a.

  • Estar en diálogo permanente con las familias.

  • Estar comprometidos con la transformación social a través de la tarea educativa.

Todos nuestros alumnos tienen diversos estilos y capacidades de aprendizaje, siendo integrados en un mismo proyecto educativo, donde las actividades están orientadas hacia una cultura de solidaridad.


Este plan integrador los enriquece en una educación de óptima calidad para todos. Los prepara para participar activamente de una realidad diversa, que invita al diálogo y a una construcción ética y responsable que supera los individualismos.


Todo esto se fundamenta en el valor de la persona humana. En el respeto por las diferencias culturales e intelectuales de cada uno. En el derecho que todos tenemos a una educación de calidad que ofrezca oportunidades para el desarrollo de nuestras potencialidades creativas.


Nuestra certeza está basada en una larga trayectoria educativa, la fe y la confianza en todos los niños y jóvenes y en su capacidad de crear juntos, guiados por sus educadores y apoyados por sus familias, en una comunión de esfuerzos y en un trabajo paciente y continuo.


Aspiramos a que todos nuestros alumnos puedan desarrollar sus capacidades, de acuerdo a sus características personales, a través de la enseñanza que el centro les brinda, en un ámbito que promueve el aprendizaje significativo y se propone hacer dialogar la fe y las culturas.


Desde este marco promovemos en nuestro Colegio una  


EDUCACIÓN DE CALIDAD:



  • Ésta es entendida en el Colegio como una construcción de identidades personales y sociales, realizada en comunidad abierta a la trascendencia respetando y acompañando los procesos personales.

  • Se apuesta a la elaboración de saberes en forma colaborativa que garantiza la integración de las diferencias y el desarrollo de habilidades sociales.

  • Conformar un cuerpo docente y técnico con sólida formación en un clima de reflexión pedagógica, búsqueda conjunta y formación permanente.

  • La articulación de la educación en Derechos Humanos, ética y paz con los procesos y acciones curriculares.

  • Mantener un diálogo permanente con las familias, orientando a una integración de enfoques educativos e intercambio de inquietudes y búsquedas.

  • Ofrecer a los alumnos/as espacios de información y experiencia de la dimensión de sentido y de los valores trascendentes y evangélicos de la persona humana.

  • Integrar la tecnología al servicio del conocimiento, el aprendizaje y la información.

La orientación pedagógico - didáctica  está abierta a nuevos métodos que faciliten un proceso de aprendizaje permanente y progresivo, en el desarrollo personal que cada alumno en particular alcance, "según la manera que le es propia", como enseña San Pedro Poveda, porque el alumno con su ser único e irrepetible, es el protagonista del aprendizaje.


De acuerdo a los principios pedagógicos de San Pedro Poveda -sacerdote, pedagogo y educador- pretendemos dejar en nuestros alumnos convicciones que les permitan desarrollarse como personas de éxito para la vida, teniendo en cuenta y discerniendo las demandas de una sociedad global, cada vez más exigente para el hombre actual.


Sabemos que la sociedad del conocimiento por la que transitamos requiere una efectiva educación de calidad desde una perspectiva integral y revaloriza la educación permanente para una adecuada inserción en el mundo del siglo XXI.